0,00 S/

No hay productos en el carrito.

14.9 C
Lima
jueves, octubre 6, 2022

Nubes oscuras: presagio de tormentas

El gobierno de Castillo muestra, no podemos negarlo, algunos indicadores económicos favorables: a) El PBI va a crecer a una tasa superior al 13% en el 2021. Hasta hace unos meses el propio MEF tenía una estimación de alrededor de 10% y 3 puntos porcentuales de mejora es una diferencia importante. No obstante, el empleo aún se encuentra por debajo de los niveles pre – pandemia; b) El déficit fiscal va a estar cercano al 3% del PBI, una reducción notable desde el 9% del PBI del año 2020. A inicios del gobierno el MEF proyectó un déficit fiscal de 4.7% del PBI, el cual ya era inferior al 5.4% que estimaba el gobierno saliente.

Buena parte de estos indicadores se deben a tres factores. En primer lugar, a los vientos externos favorables: la economía mundial estaría creciendo cerca de 6% y los términos de intercambio que compara los precios de los bienes que exportamos con el precio de los bienes que importamos son los más elevados de los últimos 48 años. Por ejemplo, el precio del cobre, superior a los 4 dólares la libra, es el más elevado de la historia. En segundo lugar, al éxito del proceso de vacunación. El gobierno de Castillo heredó del gobierno de Sagasti un proceso exitoso de compras de vacunas y buen inicio de la vacunación y le imprimió una mejora importante. Así, incrementó la población vacunada con dos dosis desde un 12% hasta 56%. Esto ha permitido que hasta el momento esté contenida una tercera ola y esto, no cabe duda, permite la recuperación de la actividad económica. En tercer lugar, tanto la política monetaria como la política fiscal, se vienen manejando con acierto en el corto plazo. Ha sido un acierto la ratificación de Julio Velarde en la presidencia del BCRP, como también la designación de directores, por parte del Poder Ejecutivo y del Congreso. Desde el MEF, el ministro Francke mantiene las líneas maestras de la solidez de las finanzas públicas.

No obstante, los buenos resultados del corto plazo, el futuro no pinta bien. Hay demasiadas nubes oscuras en el horizonte y esto es presagio de tormentas:

  • El gobierno de Castillo persiste en enviar señales negativas a la inversión privada. No se ha descartado la idea de la reforma completa de la Constitución; la solicitud de facultades para modificar el régimen tributario minero sin brindar precisiones o alcanzar un acuerdo previo; y el anuncio de la premier de cerrar cuatro minas, aunque luego se retractó, son buenos ejemplos de estas señales negativas.
  • Existen indicadores crecientes de falta de transparencia y de corrupción. Las denuncias contra Bruno Pacheco, nada menos que el Secretario General del Despacho Presidencial, por injerencias y presiones al Jefe de la SUNAT y otras entidades públicas, el hallazgo de la Fiscalía de 20 mil dólares en el baño de su oficina y la falta de colaboración en las investigaciones, no son poca cosa. A esto se añade las reuniones del presidente, supuestamente personales, en la casa de Breña.
  • El gobierno de Castillo carece de cohesión y de una visión de mediano plazo. No basta oponerse al modelo económico neoliberal y plantear como alternativa el cambio total de la Constitución o la renegociación de los contratos con empresas mineras y del gas. El gobierno no ha planteado seriamente ninguna reforma estructural. Lo que se denomina la segunda reforma agraria no es más que un listado de buenas intenciones o de políticas ya en marcha.
  • Finalmente, y no menos importante, el gobierno de Castillo muestra una gestión mediocre. El gobierno no ha sido capaz, salvo excepciones, de designar a personas calificadas e idóneas en puestos importantes de la administración pública. En menos de 6 meses ya cuenta con dos gabinetes y varios ministros en cada una de las carteras. En los últimos dos meses las tasas de crecimiento de la inversión pública son negativas. Los conflictos mineros se han agudizado y son recurrentes las paralizaciones de producción de mineras importantes, como Las Bambas y Antamina.

Como consecuencia de este escenario: en lo económico, las expectativas de la economía a 3 y 12 meses volvieron a caer en noviembre y están en terreno negativo durante casi todo el periodo transcurrido del gobierno de Castillo, las proyecciones de los analistas económicos para el crecimiento del PBI en el 2021 se mantienen en un magro 3% y las proyecciones de inversión privada no son auspiciosas (0% o inclusive negativa); en lo político, las tensiones se han agudizado y está en curso un pedido de vacancia presidencial que va ganando poco a poco más adhesiones.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Columnistas de Hoy

Seguidores

2,913FansMe gusta
510SeguidoresSeguir
5,258SeguidoresSeguir
450suscriptoresSuscribirte

Suscríbete a nuestro boletín

Bienvenido(a)👋 Un placer conocerte. Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Puedes desuscribirte en cualquier momento.