En la película El Séptimo Sello (1957), Ingmar Bergman, su director, cuenta la historia de un caballero medieval que retornando de alguna cruzada arriba a su reino descreído de Dios y con la necesidad de recuperar su fe. Llega en un momento en que la peste se encuentra arrasando con la población y la Muerte (aquella de la guadaña) ha llegado para hacer de las suyas y llevarse al caballero. En la inolvidable escena de ambos jugando el ajedrez, Antonius Block le pide que le de tiempo para reencontrarse con Dios y morir tranquilo. En el camino a su castillo, se encuentra con Raval intentando abusar de una muchacha sobreviviente. Block la ayuda y a lo largo de la historia se dedica a proteger a los más débiles en el camino, mientras su opuesto, con quien estudió teología mucho tiempo atrás, se dedica a saquear los hogares e incluso los cadáveres de los contagiados para robarles las pocas pertenencias que les quedan.
Tomemos a ambos personajes como una alegoría de unos opuestos teológicos hasta ahora vigentes. Block puede servir como ejemplo de la Teología de la Liberación, terrenal, cuestionadora y solidaria, consciente de las relaciones de poder en nuestras sociedades y asumida con entrega por buena parte de los defensores de derechos humanos ahora llamados zurdos, rojos o terrucos; y Raval servir como representación de la Teología de la Prosperidad, difundida en Latinoamérica a través de las iglesias evangélicas neopentecostales, que ahora, sumados a los fondos de Israel y a los principios del Opus Dei y similares, se ha apropiado no sólo del diezmo de sus creyentes, sino también de nuestro sistema electoral e incluso de gobierno. Hoy la encabeza la crueldad de Donald Trump seguido por los actuales presidentes de la derecha continental.
Enmarco esta teología como una de las manifestaciones más tangibles de los nuevos roles de opresión que ahora estamos aprendiendo y que Rita Segato ha llamado Pedagogía de la Crueldad. La Teología de la Prosperidad, mediante versículos seleccionados del Antiguo Testamento, pregona que la bendición financiera y la buena salud son siempre la voluntad de Dios y que sentir la fe, constreñirse a que todo saldrá bien y donar a sus pastores, traerá la riqueza material. Por ser una bendición financiera, la Biblia es el contrato con Dios y único medio de lectura. Se interpreta entonces que la expiación, el reconciliarse con Dios, aparta las maldiciones de pobreza y enfermedad que solo se rompen mediante esta fe y no con las obligaciones del Estado. Qué habrás hecho, pues, para que Dios te abandone es la respuesta.
La prosperidad requiere ser provida y obliga a las personas a tener todos los hijos posibles. Sea voluntario o por violación no importa. No viene al caso cuando solo se puede ser un hombre a cargo de las finanzas o una mujer dependiente y protectora. Más hijos, mayor prosperidad. Por eso es bueno que Trump se jacte de coquetear con su asistente durante la campaña electoral republicana, despreciar ciudades, amenazar países, y mostrar orgulloso los bienes conseguidos de manera ilegal. Sin duda Dios está con él y así lo perciben sus seguidores. El numerario del Opus Dei, Rafael López Aliaga, amenaza con violar a las autoridades electorales para conseguir postular y apropiarse del cargo de gobierno que desee, él lo es todo y Dios y la Virgen están con él, no en vano se flagela. Sus seguidores lo aman. El presidente de Colombia termina todos sus discursos avivando a un Cristo Rey que le da la fuerza necesaria para asesinar a todos los colombianos que se crucen con sus decisiones. Bolsonaro ya recibió de Dios la mayoría en el parlamento y el triunfo del evangelismo brasilero. Nayib Bukele ha anunciado que, a partir del próximo año, el texto base de la formación escolar será la Biblia.
En este contexto, con el arribo al poder y el contar con la cuarta parte o más de la población del continente convencida de que la Teología es la próspera, cómo conseguir leyes (y no versículos) que recuperen el orden y el respeto al sistema electoral, cómo impedir que los niños indígenas y las niñas embarazadas abandonen las ganas de suicidarse por estar tan lejos de la mafiosa prosperidad, cómo recuperar el gusto por leer, imaginar, crear y discutir para ayudarnos entre todos a mejorar, a disfrutar, a ganar la fuerza para no dejarse humillar, para conseguir un servicio de salud que nos mantenga sanos, con un trabajo formal, con un medio ambiente protegido para afrontar el calentamiento global.
Después de tanto robar y abusar de mujeres, Raval, se contagia de la peste y muere aullando de dolor. De poco le sirvió la prosperidad. Al otro lado, Block no llega jamás a saber si Dios existe, pero compitiendo con la Muerte, consigue llegar hasta su esposa y cenar compartiendo junto a sus amigos, mientras ella les lee el Apocalipsis. Tranquilos y dispuestos, unidos, la Muerte se los lleva bailando al más allá.
Suspiro. Cómo hacer para que la derecha se reconcilie con Block quizá tenga una respuesta que seguro a su escudero ya se le habría ocurrido.