Caminamos hacia una elección marcada por la gran debilidad del JNE, que ha permitido candidaturas inaceptables. Continúan la crisis de representación y la fragilidad de partidos que pronto desaparecerán del escenario público. A ello se suman el colapso de la descentralización y un país fragmentado que no ha tenido tiempo de recuperarse.
Aun así, seguiremos apostando e imaginando las ciudades que queremos para las mujeres en nuestras diversidades, como una estrategia política de resistencia. Esperemos que quienes voten el domingo 4 de octubre, lo hagan pensando en los derechos arrebatados a las mujeres en su diversidad y en dos derechos fundamentales para nuestra vida cotidiana: el derecho a la ciudad y a la igualdad de género.
Este artículo comenta la Agenda Feminista Municipal 2027-2030 impulsada para Lima, que bien podría servir para las demás regiones. Está organizada en seis ejes: 1. Cuidados y sostenibilidad de la vida. 2. Violencias e inseguridad. 3. Autonomía económica de las mujeres. 4. Arquitectura de género. 5. Espacios públicos seguros y accesibles. 6. Salud y educación. Aquí resumo algunas de sus propuestas.
Cuidados y Sostenibilidad
Una primera prioridad es impulsar la creación de un Sistema Metropolitano de Cuidados, con presupuesto etiquetado y enfoques intergeneracional, de género, interseccional, intercultural y de derechos. No partimos de cero: existen ordenanzas municipales y regionales sobre el derecho al cuidado en Arequipa, Cusco, La Libertad, Huancavelica, San Martín, Puno y Junín. En Lima también hay experiencias importantes en Villa El Salvador, San Martín de Porres, Comas y Carabayllo, entre otras.
No olvidemos que, en el 82 % de los hogares peruanos, son las mujeres quienes asumen la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidado, mientras sigue pendiente una legislación nacional en el Congreso.
Violencias e Inseguridad
Otra prioridad es dotar de presupuesto efectivo a las instancias metropolitanas de concertación contra la violencia hacia las mujeres y el grupo familiar (Ley 30364), fortaleciendo así a las 44 instancias distritales. Es una propuesta central porque articula toda la ciudad; sin presupuesto ni voluntad política, sin embargo, estas instancias difícilmente pueden cumplir su tarea.
También es urgente recuperar y crear casas de refugio para mujeres en situación de violencia, incluidas mujeres con discapacidad y mujeres trans. Instalar botones de pánico en las partes altas y zonas de difícil acceso de la ciudad sigue siendo necesario frente a los feminicidios, las violaciones sexuales y las desapariciones de niñas y adolescentes.
Asimismo, fortalecer estrategias territoriales de prevención frente a la captación de adolescentes por redes criminales, economías ilícitas, trata y explotación sexual y laboral, identificando las zonas de mayor riesgo.
Autonomía Económica
Destaco la recuperación y ampliación de espacios feriales distritales para los emprendimientos de mujeres y la creación de bolsas de empleo locales que las conecten con empresas de sus zonas, priorizando a quienes participan en procesos formativos.
También se propone implementar programas inclusivos de formación laboral. Es una demanda vigente de las organizaciones en una ciudad donde el empleo se precariza y disminuye, y donde persisten las brechas salariales entre hombres y mujeres.
Arquitectura de Género
Asistimos al desmantelamiento de una arquitectura de género en el Estado que se construyó durante décadas: desde la creación del MIMP hasta la Adjuntía de la Mujer en la Defensoría del Pueblo y la Comisión de la Mujer en el Congreso. Por eso es importante restituir la Gerencia de la Mujer e Igualdad en Lima.
Si hacemos una breve línea de tiempo, esta institucionalidad viene de la Casa de la Mujer (Barrantes), la Oficina Pro-Equidad (Andrade), la Gerencia de la Mujer (Villarán) y la Gerencia de la Mujer e Igualdad (Muñoz). El mayor retroceso llega con la Gerencia de la Mujer y Familia (López Aliaga): degradación de rango, restricción de competencias y retroceso en las políticas de género y para la comunidad LGTBI en Lima.
Espacios Públicos Libres y Accesibles
La agenda plantea también fortalecer la Asamblea Metropolitana de Lima, las instancias de concertación, las ordenanzas contra el acoso político y el Presupuesto Participativo. Son avances municipales que no podemos enterrar. Destaco, además, la necesidad de garantizar un transporte seguro, libre de acoso y racismo.
Del trabajo de Hiperderecho retomo otra urgencia: los municipios que manejan sistemas de videovigilancia ciudadana deben hacerlo sin discriminación alguna. La tecnología debe priorizar la seguridad ciudadana, no convertirse en un mecanismo de control de quienes ejercen su libertad de expresión y movilización en las calles.
Necesitamos vigilancia allí donde está el riesgo: en las zonas de alta delincuencia y extorsión, y en las escuelas y sus alrededores.
Salud y Educación
Lima Metropolitana es una de las regiones con más casos de embarazo adolescente. Necesario un Plan Multisectorial de Prevención de Embarazo en Adolescentes y Educación Sexual Integral en las escuelas.
La Historia de Lima y su Memoria
Nuestras Limas fueron habitadas por hombres y mujeres de la cultura Lima y del señorío de Ichma; con la llegada de Túpac Yupanqui, estos territorios se integraron al Tahuantinsuyo.
La historia del despojo de Lima está ampliamente documentada. Por eso importa recuperar la memoria y las múltiples historias de la ciudad. Indigna ver que el monumento de Taulichusco, último gobernante de Lima, conviva hoy con el de Francisco Pizarro, nuevamente instalado en el centro de nuestra ciudad.
Desde la sociedad civil también debemos recuperar y fortalecer experiencias y memorias: el Programa de Ciudades Seguras, que dio origen a Barrio Seguro; la Red de Casas de Refugio Populares; la memoria de las mujeres pioneras en la política municipal, como María Jesús Alvarado, regidora de la Municipalidad de Lima; y la guía del circuito cultural “Mujeres Legendarias de las Huacas de Lima”.
Y recordar también cada lugar de Lima donde hubo una mujer desaparecida, un feminicidio o ajusticiado extrajudicialmente. Esta ciudad contiene nuestros dolores, penas y sensibilidades, pero también nuestras alegrías y nuestras luchas. Recuperar esa memoria es parte de hacer de Lima una ciudad segura y habitable para todos, todas y todes.
AGENDA FEMINISTA MUNICIPAL PARA LIMA METROPOLITANA
