Esta semana se ha extendido la campaña de vacunación a cinco farmacias ubicadas en las regiones donde más circula el virus. Con esta acción el gobierno francés pretende evaluar la delicada logística de transporte y aplicación del medicamento.
Cinco farmacias de Francia servirán de prueba para lo que podría ser el siguiente paso de la campaña de vacunación contra la viruela del mono. Esto surge como una respuesta del Ministerio de Salud francés ante las críticas sobre el aumento de personas infectadas y la lentitud con la que se está vacunando.
Esto representa un desafío, pues las vacunas deben mantenerse a una temperatura igual o inferior a los -80°C, y se cuenta únicamente con 15 días para ser aplicadas tras el descongelamiento.
De acuerdo con Nicolas Derche, presidente del área de salud del grupo SOS Francia, esa logística es todo un desafío, porque salen del “almacén del gobierno donde se resguardan las vacunas a la temperatura indicada, después llegan a los locales, se descongelan y entonces se tienen 15 días para administrar esas dosis, es decir que hay que aplicarlas lo más rápido posible para evitar que sean desechadas. Para lograr lo anterior es necesario contar con el suficiente personal médico”.
El gobierno observará durante las próximas dos semanas si la estrategia da resultados. Dos de las farmacias que actualmente aplican la vacuna se encuentran en la zona metropolitana de la capital francesa; otras dos en la región Provence-Alpes-Côte-d’Azur (sureste), y la última se ubica en la ciudad de Lille, al norte de Francia. Dada su proximidad con Bélgica, en esta farmacia se ha observado la asistencia de numerosos residentes de aquel país vecino.
Campaña carente de personal
Faltan medios para responder al número de pacientes que solicitan la vacuna. La principal prueba es la falta de disposición de citas en Doctolib, el sitio para agendar una hora de vacunación. Se encuentra totalmente saturado por la demanda. Muchos pacientes hacen fila desde muy temprano a las afueras de los centros de vacunación esperando obtener al menos una cita para más tarde o en los siguientes días.
Numerosas asociaciones, ciudadanos y políticos han alertado la falta de medios para responder a esta urgencia de salud púbica, e incluso han mostrado su indignación ante la lentitud de la respuesta gubernamental, juzgando inadmisible que Francia, tras la experiencia del coronavirus, reaccione de una manera tan lenta.
Con información de RFI.