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martes, mayo 17, 2022

ATRAPADOS SIN SALIDA

La visita al presidente Castillo realizada por el cardenal Pedro Barreto y Max Hernández, del Acuerdo Nacional, proponiendo una agenda de gobernabilidad para salir de la crisis tiene una dosis de buena voluntad y otra de inocencia.

De buena voluntad porque ambos, el cardenal Barreto y Max Hernández, están convencidos de que un gabinete de ancha base integrado por políticos y técnicos probos con capacidad para armar consensos podría darle salida a la crisis agravada que vivimos con un gobierno autodestructivo y un congreso mafioso.

Una dosis de inocencia porque al parecer ambos personajes no han tomado en cuenta la personalidad de Castillo que entiende la política de manera distinta a un estadista, y más bien, este contacto lo ve como una oportunidad para continuar haciendo lo mismo, es decir cambiar algo para no cambiar mucho.

Una dosis de inocencia porque Barreto y Hernández se olvidan que el otro actor de la  grave crisis es el Congreso,  que controlado por la ultraderecha tiene como única agenda hasta hoy la vacancia de Castillo, hacer lo mismo con Boluarte y convocar elecciones solo presidenciales, aunque digan lo contrario.

Interesante hubiera sido que el cardenal y el secretario del Acuerdo Nacional tomaran en cuenta a ambos actores de la crisis y visitarlos al mismo tiempo. Ambos poderes tienen una disputa en impopularidad, no en vano las encuestas nos recuerdan el enorme rechazo que despiertan en la población, Castillo con 76 % y el congreso con 82 %.

La propuesta de un gabinete de ancha base con técnicos y políticos probos supone una delegación de poder de Castillo al nuevo premier, quien a su vez tendría un margen con suficiente autonomía como para llevar adelante una agenda de gobernabilidad previamente concertada.

¿Estará Castillo dispuesto a renunciar a sus prerrogativas presidenciales para dejar que el jefe de gabinete gobierne? Es improbable, tal vez el quinto gabinete llegue en cualquier momento con algunos parches. Por lo pronto, su aliado Vladimir Cerrón no ha ahorrado ningún adjetivo para atacar a los mensajeros y su propuesta.

En la otra orilla la reacción contra el “cura comunista” y el “caviar” Hernández ha sido similar a la de Cerrón, los voceros de la extrema derecha con la misma celeridad salieron a descalificar la visita y tipificarla como un intento de salvar a Castillo, en conclusión, Perú Libre y la extrema derecha no quieren que cambie nada.

Con esas posturas seguimos atrapados sin salida, porque si bien el sentimiento mayoritario  de  la población es QUE SE VAYAN TODOS este se mezcla con una serie de demandas insatisfechas y de cambio, ese 80 % de ciudadanos que preferiría nuevas elecciones generales no está en las calles para canalizar esa iniciativa y tampoco hay actores capaces de representar ese sentimiento.

En medio del descrédito de las principales instituciones, el espacio del Acuerdo Nacional donde concurren todos los actores del país sigue siendo una tribuna válida para intentar bosquejar salidas a la crisis porque allí asisten todas las instituciones del Estado, partidos políticos, organizaciones empresariales, sindicales y sociales, iglesias, etc. y mientras la calle no hable, este escenario debería ser una tribuna pública para el debate de propuestas en vivo y en directo.

1 Comentario

  1. Análisis interesante con su dosis de realismo y también de escepticismo comprensible. ¿Estamos ante ese indeseado callejón sin salida, acaso?.

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