El prontuariado Zamir Villaverde se ha convertido en el nuevo guía de la Derecha Bruta y Achorada, y, en la figura estelar de la prensa peruana que lo trata mejor que al Papa y le tienden alfombra roja antes de cada entrevista, no lo incomodan ni lo interrumpen, se refieren a él como el empresario exitoso, no le recuerdan ni por asomo sus delitos.
Un Zamir Villaverde expulsado de la Fuerza Aérea, sentenciado por asalto a mano armada a 10 años de cárcel y salió en dos, que volvió a recibir otra sentencia y no pasó nada, a pesar de sus antecedentes, obtuvo licencia para fundar una compañía de seguridad que maneja armas a discreción.
Para los congresistas de la extrema derecha, Zamir Villaverde es un héroe, es la llave mágica que han encontrado para hacer realidad su sueño de desconocer las elecciones presidenciales, el prontuariado habla de fraude, arma el show y no aporta pruebas, pero dice lo que ellos quieren escuchar, difundir y amplificar para luego pedir la cabeza del presidente del JNE.
Un Zamir Villaverde insuflado con el poder que le otorga el Congreso y cierta prensa, que ha sido puesto en libertad a cambio de información porque ha reconocido delitos, ahora se pasea por los medios donde su palabra es ley, se presenta como un demócrata, se da el lujo de intervenir en política y llama a luchar “por la democracia y por el Perú”, “juntos pondremos fin a este régimen de Pedro Castillo” vocifera, provocando euforia en la Derecha Bruta y Achorada que lo ha adoptado como uno de lo suyos.
De colaborador eficaz e informante de la Fiscalía ha pasado a convertirse en el nuevo Richard Swing, en el opinologo de algunos medios de prensa, lo que llama la atención es que la Fiscalía muy activa en prohibir que los investigados hagan declaraciones, con el nuevo refuerzo político de la DBA está siendo muy permisiva.
Pero quien llevó al estrellato a Zamir Villaverde, no fue la derecha cavernaria ni esa prensa que sembró miedo en la segunda vuelta, que inventó el peligro comunista y la invasión de Venezuela si ganaba el lápiz, el que catapultó y abrió las puertas al prontuariado fue el candidato presidencial Pedro Castillo y su entorno.
Ese profesor que quería ser congresista y terminó de presidente, se sacó la lotería porque pasó a la segunda vuelta para competir con la procesada Keiko Fujimori que no le ganaba a nadie. Castillo al conocer a Zamir Villaverde, otro procesado, lo convirtió en su mecenas y fue el guía que le enseñó el camino, tanto que hasta sugería las personas que debían ser nombradas en los ministerios de Transporte y Vivienda.
Castillo ganó la presidencia pero no tenía ni idea de cómo funcionaba el Estado, tampoco tenía las cualidades ni habilidades para el cargo, Castillo asumió que el haber ganado las elecciones le daba derecho a hacer lo mismo que hicieron sus antecesores presidenciales, Fujimori, Toledo, García, Humala, PPK y Vizcarra, pero a diferencia de la corrupción de los pájaros de alto vuelo, Pedro Castillo, armó con la ayuda de Zamir Villaverde, una banda de pájaros fruteros en el pasaje Sarratea con lobistas, sobrinos, paisanos y allegados.
La Fiscalía de la Nación investiga hoy a Pedro Castillo, por supuestamente liderar una organización criminal por ser el Jefe de Estado y ejercer el poder real, aunque de acuerdo a las confesiones que se conocen hasta hoy, el verdadero cerebro de esa organización vendría a ser Zamir Villaverde, ayudado por Karelim López, en esa pirámide de corrupción Castillo es la figura central, Bruno Pacheco, el exministro Silva, sus sobrinos y otros, los ejecutores, que seguramente también se convertirán en delatores.
Mientras el gobierno de Castillo se cae a pedazos y la prensa nos tiene ocupados con su estrella Zamir Villaverde, la dictadura congresal estiró hasta donde pudo las legislaturas para hacer un festín con el tráfico de leyes de media noche, con sus negociaciones fujicerronistas y demás tropelías, pero a pesar de todo no alcanzaron los ansiados 87 votos para la bicameralidad con reelección.
La presidenta del Congreso, María Alva, para cerrar con broche de oro su triste periodo, no quiso irse sin antes rendir homenaje, tras conocerse su deceso, al dictador Morales Bermúdez, felón y violador de derechos humanos, sentenciado a cadena perpetua por la justicia italiana por crímenes de lesa humanidad.
Pero esa derecha bruta y achorada, que domina el Congreso y le echa flores a Zamir Villaverde, nos tenía reservado un papelón internacional, Fuerza Popular, Renovación Popular y Avanza País, con la ayuda de Perú Libre, Bancada Magisterial, Acción Popular y Podemos, los mismos que votaron contra la SUNEDU, decidieron bloquear la realización de una asamblea general de la OEA porque estos habían pedido se considere un baño neutro para el evento.
Increíble, pero esa fue la noticia que dio la vuelta al mundo, nunca tan acertado el calificativo de derecha, bruta y achorada, que hasta tardaron 24 horas en dar marcha atrás. Felizmente en medio de esa competencia destructiva entre Ejecutivo y Congreso crece la exigencia por nuevas elecciones generales. ¡Que se vayan todos!