EL Perú es un país deficitario en lo que respecta al petróleo, produce alrededor de 40 mil barriles diarios pero el consumo local supera los 290 mil, esto representa un déficit importante que se cubre con importaciones principalmente de países como Estados Unidos, Ecuador, Nigeria, Brasil y Trinidad y Tobago, según información del Observatorio de Complejidad Económica (OEC).
De este modo, el precio del barril de petróleo crece en el mercado internacional debido a los conflictos en oriente medio y la especulación en los mercados financieros, la demanda de gasolina aumenta y el precio sube en el Perú, impacto que se traslada al mercado local mientras que el tipo de cambio también presenta un ajuste al alza, pero con una corrección al cierre del año entre 3.25 y 3.35 soles aproximadamente, según el BBVA Research por el superávit de las cuentas externas.
Las consecuencias son directas, a octubre de este año el precio promedio de la gasolina en el país ha subido interanual en algo más de 40 por ciento, mientras que la inflación acumulada alcanza ese mes 4.4 por ciento, por encima del rango meta entre 1 y 3 por ciento del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). En efecto, el mayor precio de la gasolina impacta en diversos rubros de la canasta básica y con ello del nivel de inflación dado que sube el precio del transporte, los pasajes, los taxis, entre otros, aunque influyen de igual modo las tarifas eléctricas y el fenómeno de El Niño, afectando este indicador.
Frente a este escenario, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) sostuvo que el país tendría la capacidad de producir entre 100 y 400 mil barriles diarios de petróleo tomando en cuenta los lotes activos y las reservas en el mar en el norte, a cien millas del litoral de Lambayeque y la Libertad, situación que mejoraría el déficit de producción local. En este sentido, no lograr esta mejora se debe además a factores diversos como la falta de exploración, lotes inactivos o paralizados por conflictos sociales y un entorno regulatorio complejo que complican reactivar la inversión privada en este sector.
Un dato importante es que las importaciones de petróleo al Perú se realizan a través de la empresa estatal Petroperú S.A. para abastecer sus refinerías de Talara y Conchán, así como de parte de la empresa Refinería La Pampilla S.A.A (Relapasa) del grupo español Repsol. Ahora bien, en el caso del petróleo que se le compra a los Estados Unidos, las principales empresas identificadas en la venta al Perú son Trafigura Group y Vitol Group, que operan intensamente en la región.
Es de considerar, que Trafigura Group es una multinacional con sede en Singapur, es el mayor comerciante privado de metales a nivel global y el segundo en el sector petrolero, con operaciones en una red que supera las cien filiales en el mundo e ingresos en 2025 de 240,268 millones de dólares, de los cuales petróleo y derivados representa el 70 por ciento (166,980 millones de dólares). De igual manera, Vitol Group es una empresa con sede en Suiza, es el operador de energía independiente más grande del mundo con ingresos de 343 mil millones de dólares en 2025. Estas cifras son de alto impacto si se comparan con los de la multinacional estadounidense Chevron Corporation que alcanzaron los 184,432 millones de dólares en 2025.
Finalmente, la conclusión es que el Perú produce muy poco y necesita una cantidad mayor, no se invierte en exploración y el costo de refinación es más costoso que en otros países de la región. Por ello, la pregunta es si bajará el precio del barril de petróleo y la respuesta es incierta, hay posiciones de conflictos entre países y ajustes en la oferta global y como indicó el presidente estadounidense Donald Trump: ”sólo el tiempo lo dirá”.