Hace unos años el grupo “Los Diablitos “ hizo famosa una canción denominada “ Los caminos de la vida”, que luego ha sido cantada por Celia Cruz o los Fabulosos Cadillacs. La canción nos demuestra lo difícil que es alcanzar lo que nos proponemos en un contexto lleno de problemas
Puesto en términos de la actualidad política peruana, pasa algo parecido a la conocida canción. La atención de las necesidades humanas básicas de los pobladores de nuestra patria es cada vez menos satisfecha en un clima de crisis política que no se detiene desde el año 2016, aunado a los efectos de la pandemia, una falta de claridad en el manejo económico y las primeras consecuencias de una crisis alimentaria de proporciones hoy incalculables.
En este contexto, realmente angustiante, la pregunta que uno se hace es cómo salir de esta situación. Veremos ahora cuáles pueden ser algunas salidas a esta situación de casi “tormenta perfecta”, sobre todo en el ámbito político.
En primer lugar, creo que ya debe entenderse que la renuncia presidencial es prácticamente imposible; y la vacancia con incapacidad moral implica usar un concepto en un sentido distinto a su significado original, y, además, no se cuenta con la votación calificada que algunos congresistas pudieran querer.
Algunos buscan recurrir a una intervención justificada en los tratados sobre la corrupción para que la Fiscalía pueda recurrir a la Corte Suprema obviando al Congreso
Entiendo la buena intención, pero se deja una puerta peligrosamente abierta. Se da una invitación a copar la Junta Nacional de Justicia , y de allí controlar jueces y fiscales. No olvidemos que quienes habitualmente sacan a los Gobiernos son los Congresos y no los entes jurisdiccionales, y que las salidas políticas suelen ser más rápidas que las judiciales.
En mi opinión , la salida jurídica más pura se da cuando la Fiscalía de la Nación encuentra que se ha violado unos de los cuatro delitos del artículo 117, o se ha incurrido en juicio político por una infracción constitucional. Pero para ambas alternativas se requieren votaciones calificadas.
Y, finalmente , están las salidas no jurídicas, que implican capacidad de sacrificio y compromiso de todas las fuerzas políticas, acortando la duración de los mandatos presidenciales y congresales y convocando a elecciones generales, pero ni el Presidente ni los actuales congresistas parecen estar dispuestos a asumir esa responsabilidad
¿Y la calle? La calle no está tan alborotada como en el año 2000, pues debe dedicarse a garantizar su subsistencia y ha perdido confianza y respeto en la clase política de hoy. Existe descontento, y ello se desborda tarde o temprano. Siempre es mejor irse que lo saquen
Como bien dice la canción, los caminos de la vida para el Presidente Castillo, las y los actuales congresistas y la misma ciudadanía no son lo que se esperaba, pero también, como dice la misma canción, hay que salir adelante de la mejor manera pozuelo, a pesar de los problemas.