Javier Cercas, un prestigioso escritor español, declara que estaba firmando libros en una feria literaria en la ciudad de Milán, Italia. Se le acerca un asistente y le anuncia que había alguien del Vaticano que deseaba conversar con él. Cercas se muestra sorprendido. Pensó de inmediato que había un error. Siempre había manifestado ser ateo y, además, anticlerical, o sea, contrario a los curas.
Así, con esta singular anécdota, empieza Javier Cercas su libro El loco de Dios en el fin del mundo. Se trata del relato de una experiencia especial. Cuando sostuvo la reunión en Milán, recibió la oferta de escribir un texto sobre el Vaticano, la Iglesia Católica y el Papa Francisco. Con la más absoluta libertad. Sin censura ni revisión previa de ninguna naturaleza. A su aire creativo. Contestó que estaba tan sorprendido del ofrecimiento que se veía obligado a pensarlo.
Como se conoce, Javier Cercas es una de las voces literarias más representativas de la lengua española en la actualidad. Autor de diversas obras de diferente género, en todas ha dejado huella indeleble. Desde su inicial novela, Soldados de Salamina, en la que practica la autoficción, pasando por la crónica ampliamente elogiada, Anatomía de un instante, para terminar en su tríptico policial, Cercas siempre ha acreditado su originalidad creativa.
Luego de pensar sobre la oferta del Vaticano y, fundamentalmente, para encontrar una respuesta a la recurrente pregunta de su madre, acerca de si luego de esta vida, ella se encontrará con su marido, ya fallecido, Cercas acepta el encargo. Y escribe entonces El loco de Dios en el fin del mundo.
Es una obra inclasificable, como es usual en el estilo de Cercas: siempre desconcertar. Se trata de una combinación de ensayo, crónica, reportaje y algunos atisbos de novela. Es el relato de lo que vio y encontró en el Vaticano. Los diálogos con sacerdotes, funcionarios, Cardenales y jerarcas de la Curia romana. Preguntas, respuestas y reflexiones, todas acompañadas de la prosa inconfundible y desbordante del artista, porque eso es Javier Cercas: un artista de la lengua.
El libro transcurre en la indagación de los dogmas católicos, en las políticas llevadas a cabo por el Papa Francisco y los enormes desafíos que tuvo que enfrentar en vida. Allí se entremezclan la divina trinidad, el ecumenismo y los abusos sexuales perpetrados en el tiempo por los curas católicos en el mundo. Todo contado con una rigurosidad, un encanto y una fluidez que hacen que la obra se lea como un libro de aventuras.
Pero lo más relevante es, sin duda, la pregunta de su madre, que se puede resumir en si existe o no la vida eterna, la resurrección de la carne. ¿Hay vida después de esta vida? ¿El ser humano, trasciende?
Javier Cercas, a lo largo del relato, insiste en tener una cita con el mismísimo Papa Francisco. El director de prensa, el secretario de comunicaciones, el responsable de programar las reuniones del Sumo Pontífice, toman nota de la repetida solicitud. Hacen gestiones. Y en el vuelo papal hacia Mongolia, el Papa Francisco accede a tener la conversación con Javier Cercas.
Ambos, solos, dialogan. Y Javier Cercas declara que ya tiene una respuesta para su madre.
