El profesor de escuela pública Pedro Castillo ha sido proclamado Presidente Constitucional de la República del bicentenario, para el periodo 2021.2026. La proclamación ha ocurrido cuando solo faltaban 9 días para asumir la presidencia el próximo 28 de julio. Los retos que enfrentará son enormes, pero en esta columna nos concentraremos en los inmediatos.
El primer reto será enfrentar exitosamente a la pandemia del COVID. Para ello, un factor clave es la vacunación. La meta exigente pero realista es vacunar a toda la población mayor de 12 años a fin de año. Esto implica sostener y aumentar el ritmo de 170 mil dosis diarias que el actual gobierno de transición está aplicando. El mayor reto será, sin embargo, corregir las bajas tasas de vacunación en departamentos como Loreto, Puno y Ucayali. Al respecto, utilizando la información que brinda Juan Carbajal, voluntario de Open Covid, al 19 de julio el porcentaje de población vacunada con dos dosis es 12.1%, pero las tasas de vacunación en Callao (18.9%), Tacna (17.2%), Lima Metropolitana (16.1%) y Arequipa (15.9%) triplican a los avances en Loreto (5.2%), Puno (5.3%) y Ucayali (5.9%).
Para lograr las metas en la vacunación se necesita trabajar en el lado de la oferta: asegurar suministros, mejorar la logística y aumentar centros y horarios de vacunación; y por el lado de la demanda: convencer mediante campañas de comunicación de la eficacia de las vacunas e implementar incentivos adecuados. Una adecuada sinergia entre la PCM y los ministerios de RREE, Salud y Economía, conjuntamente con los gobiernos regionales será muy importante.
El segundo reto será reactivar la economía lo que influirá en la recuperación del empleo y en la reducción de la pobreza.
Respecto al empleo, según el INEI solo en Lima Metropolitana aún tenemos 322 mil empleos menos (-6.6%)[1], pero con un cambio de composición sectorial: tenemos más empleos en los sectores comercio (11.4%) y construcción (11.4%) pero menos empleo en los sectores manufactura (-6.7%) y servicios (-15.1%). Además de este menor empleo, el mismo es de menor calidad, más precario: el empleo, si bien ha aumentado en las empresas de 1-10 trabajadores (3.4%), sigue contraído en las empresas de 11-50 trabajadores (-16.5%) y de 51 a más trabajadores (-22.8%). Una característica de este empleo más precario se comprueba en el acceso a seguros de salud: por un lado, los trabajadores con acceso a seguro de ESSALUD y seguros privados se ha contraído en 19.8% y 37%, respectivamente, en tanto los trabajadores con acceso al SIS han aumentado en 46.4%.
Respecto a la pobreza, según el INEI la pobreza monetaria afectó al 30.1% de la población del país en el año 2020 incrementándose en 9.9 porcentuales con respecto al año 2019.
Junto a los vientos externos favorables y al avance de la vacunación, un factor importante para la reactivación económica será la recuperación de la inversión, privada como pública. Para la primera, las señales iniciales que se han dado tales como la invitación al presidente del BCRP, Julio Velarde, para continuar en el cargo y el respeto a la propiedad privada, a los ahorros, y al funcionamiento del mercado, son positivas. Para la segunda, el impulso de los proyectos de inversión pública en el marco del cumplimiento del Plan Nacional de Competitividad y Productividad será muy importante. Si bien se ha anunciado que los cambios en la Constitución en el marco del respeto a los mecanismos que establece la actual, dos aspectos deben tenerse en cuenta sino se quiere poner en riesgo la reactivación económica: a) la definición clara de qué es lo que se quiere modificar; y b) el timing oportuno para efectuar dichos cambios.
El tercer reto será sentar las bases para una reforma tributaria que permita aumentar los ingresos fiscales permanentes de manera sostenida.
Si bien, el plan bicentenario contempla la renegociación de los contratos con las empresas mineras con la finalidad de aumentar la participación del Estado en la distribución de utilidades, se deben tener en cuenta cinco aspectos: i) El alza actual de los precios de los metales ya está aumentando la recaudación en el año 2021 en aproximadamente 1% del PBI, mostrando que el Acuerdo Minero del 2011 fue positivo; ii) Es posible que exista espacio para un aumento de la participación del Estado para márgenes de rentabilidad elevados asociados a precios altos como los actuales; iii) En uno y otro caso se trata de ingresos volátiles que nadie sabe cuánto tiempo van a durar; iv) La renegociación deberá temer en cuenta que importantes proyectos mineros tienen suscritos contratos de estabilidad tributaria; y v) Los acuerdos a los que se llegue deberán ser ratificados por leyes del Congreso, para lo cual se deberá alcanzar mayoría de votos.
En este contexto, lo que se requiere es diseñar e implementar una reforma fiscal y tributaria de mediano plazo que brinde recursos permanentes que sean destinados a mejorar los servicios públicos de educación y salud, financiar el pilar básico de un sistema de pensiones reformulado y dotar recursos para la cerrar las brechas de infraestructura.
Los tres retos inmediatos del presidente electo tienen como requisito ineludible la construcción de consensos con el Congreso y con la sociedad civil. No hay otra manera.
[1] Trimestre móvil abril-mayo-junio 2021 en comparación con el mismo trimestre móvil del año 2019.