El registro de usuarios ha sido activado, ahora puedes crear tu propio perfil en nuestro Portal.

0,00 S/

No hay productos en el carrito.

13.6 C
Lima
martes, septiembre 21, 2021

Terrorismo y su costo económico

Vacuna Pfizer es segura para menores de entre 5 y 11 años

Con información de AP El estudio fue realizado con dosis más bajas que las aplicadas en adultos, que generaron una...

Solo hace acto de presencia: Actas de la PCM reflejan escasa participación de Castillo

Silencio. En casi dos meses de gobierno de Pedro Castillo se ha podido observar que su principal característica es...

El fin de la suspensión perfecta de labores

La pandemia ocasionada por el coronavirus obligó que el gobierno establezca ciertas medidas para contrarrestar los daños económicos que...

Caso George Floyd: empieza juicio contra expolicías

Con información de Agencia AFP Derek Chauvin, que ya fue condenado como autor del homicidio, Thomas Lane, J. Kueng y...

“Sendero Luminoso intensificó sus operaciones en Lima, sobre todo con tácticas terroristas tales como los atentados con explosivos, una de las principales características de su guerra psicológica que buscaba desmoralizar a la población. El mayor impacto en las ciudades fue el paro armado, desarrollado primero en Ayacucho. La táctica giraba en torno a la amenaza de violencia contra cualquiera que intentase ir a trabajar después de que la organización hubiese declarado el paro. Esto resultó particularmente efectivo contra los choferes de ómnibus y colectivos, que temían sacar sus vehículos a las calles, frustrando así de los trabajadores de dirigirse al centro de trabajo” (Peter Klaren, 2000).

La economía peruana en dichos años pasa de ser débil a una muy precaria. Muchas de las economías de las urbes en las décadas de los setenta y ochenta se fundamentan principalmente en la fuerza laboral, motor y auge en ellas. Así, una de las tácticas que utiliza el terrorismo en dichas sociedades justamente se basan en paralizar a la promoción empresarial, es decir a la inversión privada, asfixiándola hasta que resurge un nuevo modelo económico de las ruinas, a costa de muchas pérdidas humanas y materiales.

Según Palacios Rodriguez (2005) la insania de Sendero Luminoso (SL) no queda limitada a subyugar a las poblaciones de las regiones con asesinatos selectivos, sino que tienen una visión de arruinar la precaria economía peruana. Para ello, focalizan esfuerzos para aniquilar plantas experimentales de agricultura y ganadería; destrozando las instalaciones y exterminado a centenares de vicuñas de la reserva de Pampa Galleras; saqueando a las cooperativas agrícolas del valle del Mantaro; asesinado a promotores agrarios del Ministerio de Agricultura, así como a los técnicos extranjeros que vienen al Perú en programas de cooperación y a pequeños agricultores.

En el caso de la minería, arrasan con prósperas iniciativas mineras que surgen como alternativa a la agricultura en las regiones, volando sus máquinas para que otras personas no las utilicen. Asimismo, cortan el flujo energético, principal insumo de muchas empresas fabriles, con atentados nocturnos muy focalizados como dinamitar torres de alta tensión, plantas hidroeléctricas, lo que deja en plena oscuridad a la sociedad para acometer sus atentados y paralizar a la fuerza laboral.

Del mismo modo, la voladura de carreteras con la finalidad de que no exista abastecimiento de alimentos a la capital, lo que origina una creciente alza de precios en los productos de primera necesidad y por consiguiente, pérdida de bienestar social principalmente en los márgenes de la ciudad donde residen economías muy frágiles y de alta pobreza.

Pero no solamente está la marcada violencia con armas, anfo y dinamita, sino también el copamiento de los sindicatos, colegios, universidades, pueblos jóvenes, cuyo fin es adoctrinar como a los jemeres rojos de Camboya y enseñorearse en la propia capital limeña, dejando estupefactos a las autoridades gubernamentales. Por lo tanto, el objetivo final del terrorismo es aislar y asfixiar a las poblaciones urbanas, siendo su principal destino de poder: Lima.

Las consecuencias económicas se observan en el marcado retroceso de varios indicadores, como el ingreso real, que según Klaren (2000) cae 22% entre 1987 y 1989, casi a niveles de 1960; observándose para ese momento un sueldo de subsistencia, cercano a los US$ 31 dólares americanos; mientras que el índice de desempleo llega a 70% de la fuerza laboral. Según el informe de la comisión de la verdad y reconciliación (CVR), SL hizo estallar 335 torres de alta tensión con un costo de US$ 2 millones de dólares americanos, generando pérdidas cercanas al 42.4% del PBI, es decir, US$ 9.2 mil millones de dólares americanos, desagregándose en 42% para industria y comercio; 21% para energía y minas; 20% para agricultura; 11% para Defensa, y 6% para transportes y comunicaciones.

No cabe duda que las economías se deterioran con el pasar del tiempo. Si a ello se le suma una amalgama perfecta de terror político, narcotráfico, delincuencia común y manifestaciones de índole social, con una respuesta débil, equivocada y lenta respuesta para frenarlas de parte de las autoridades, en los próximos años puede generarse un caldo de cultivo perfecto para nuevos rebrotes de terrorismo más sofisticado, con ansias de sometimiento y poder eterno.

1 Comentario

  1. muy importante recordar esta tragedia y sus números.
    también es importante saber cuántos jóvenes fueron llevados a ser adoctrinados y murieron pues eso es un costo también para sociedad pues de otra forma podrían haber sido buenos ingenieros, economistas u otros profesionales pues muchos dejaron los estudios y se fueron a las armas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Últimos artículos

Barco a la deriva

Los días pasan en un país rico andando a la deriva, con pobres que ven frustradas sus esperanzas de...

Después de la era Merkel

El domingo 26 de setiembre se llevarán a cabo las elecciones federales en Alemania. Angela Merkel dejará el cargo...

Los reveses en el proceso de vacunación

Las discrepancias: Essalud y Minsa ante vacunación a menores edad La vacunación a menores de más de 12 a 17...

Suscríbete a nuestro boletín

Bienvenido(a)👋 Un placer conocerte. Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Puedes desuscribirte en cualquier momento.