Si Bruno Pacheco se ha entregado voluntariamente es porque viene entregando información y negociando su condición de libertad personal, al estilo de la célebre Matilde Pinchi Pinchi en la coyuntura Fujimori-Montesinos, las responsabilidades del presidente Castillo y del ex ministro Silva se complican de manera irreversible.
Silva está en serios problemas, y lo sabeNo es casual que su abogado Yalán haya intentado apartarlo de cualquier responsabilidad en la adjudicación del Puente Tarata III es vital, pues sin ello la capacidad de negociación de Silva para una colaboración eficaz se reduce drásticamente.La pena que le correspondería por el caso Tarata III haría imposible que Silva obtenga las mismas condiciones que busca Pacheco.Yalán está jugando claramente para obtener el mejor escenario para su cliente.Pacheco ya está en su juego.
Ahora bien, con Silva entregado o capturado, la situación del presidente Castillo parece imposible de sostener.De allí la desesperación de sacar a Harvey Colchado, ficha clave del equipo de ubicación y captura del ex ministro y el sobrino prófugos.
Queda claro que si Pacheco sigue contando cosas, y vaya que ya está hablando,Silva tendría menor margen de acción de resultar aceptado como colaborador eficaz, pues no tendría nada nuevo que ofrecer, y no se salvaría de la cárcel.Yalán debe hacer milagros.
Estamos pues ante un juego de ajedrez peligroso, y con mucho en juego.Veremos como cada quien mueve sus fichas y si finalmente podemos conocer toda la verdad.