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Atentado contra Kichner: Argentina en su punto más alto de polarización

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Un hombre apuntó con una pistola a Cristina Kirchner cuando llegaba a su casa en Buenos Aires. La vicepresidenta estaba saludando a una multitud que la esperaba a las puertas de su casa.

Kirchner no resultó herida. El arma, que estaba cargada, «no funcionó», según dijeron las autoridades. El hombre fue detenido y este viernes la justicia calificó el expediente como «tentativa de homicidio calificado».

Los fiscales a cargo del caso le tomaron declaración a Cristina Kirchner como testigo, en su casa. «La víctima declaró», fue todo lo que informó la jueza antes de entrar a su despacho, en el tercer piso de los tribunales de Retiro.

«El ataque a Cristina Kirchner es el más grave desde que hemos recuperado nuestra democracia», dijo el presidente argentino, Alberto Fernández, en cadena nacional después de lo ocurrido la misma noche del jueves.

«Este atentado merece el más enérgico repudio de la sociedad argentina porque afecta la democracia», agregó, a la vez que decretó feriado nacional este viernes, para que «el pueblo pueda expresarse en defensa de la vida, de la democracia y solidaridad con nuestra vicepresidenta».

«Gatillar dos veces»

Uno de los testigos del ataque, identificado por los medios como Javier, aseguró que Fernando André Sabag Montiel, el único detenido por el atentado, llegó a «gatillar dos veces» a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner.

Frente a los tribunales judiciales de Buenos Aires tras prestar declaración, el testigo contó a los periodistas que «estaba formando parte del cordón» de militantes que colaboraban con la seguridad, según detalla la agencia estatal Télam.

«Cristina viene hacia a mí, me acaricia y por la altura de arriba de mi hombro, veo que se asoma un brazo con un arma. Veo la figura del arma, pero no logro ver qué arma era. Retrocede y ahí yo me doy vuelta y lo agarro», describió.

Hallan 100 balas en vivienda de detenido

Efectivos de la Policía Federal encontraron estas municiones durante el registro del domicilio del sospechoso, que residía en el municipio bonaerense de San Martín, situado en las inmediaciones de la capital.

El sospechoso fue detenido tras apuntar con un arma a la vicepresidenta y engatillar dos veces, en momentos en que Cristina Fernández regresaba a su apartamento, donde la esperaban militantes kirchneristas.

Poco se sabe aún de este hombre, ya detenido por la policía, que logra traspasar el cordón de seguridad y llegar casi a tocar a la vicepresidenta. Los medios argentinos han ido desvelando algunos datos. De 35 años y nacido en el brasileño Estado de São Paulo, ha sido identificado como Fernando Andrés Sabag Montiel y trabajaba como conductor.

El agresor tiene antecedentes por un episodio ocurrido en marzo de 2021, cuando la policía, tras interceptarle cuando conducía un vehículo sin matrícula, halló en su interior un cuchillo de 35 centímetros de largo. Se le abrió un expediente por porte de armas no convencionales que fue posteriormente archivado.

El arma utilizada por el agresor es una Bersa calibre 380 que tenía munición. Sabag Montiel está detenido y ha sido trasladado a la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, en Buenos Aires, para ser interrogado.

Culpan al discurso de odio del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner

El Gobierno de Alberto Fernández declaró este viernes 2 de septiembre día feriado, para que los ciudadanos pudieran salir a la calle a manifestarse en defensa de la vida y la democracia, y en solidaridad con Cristina Fernández. La concentración más importante se produjo en la capital.

Decenas de columnas de sindicatos y organizaciones políticas marcharon por el centro de Buenos Aires y otras ciudades, pero también trabajadores de clase media sin filiación, profesionales y estudiantes se sumaron a la convocatoria del gobierno que declaró un feriado nacional para facilitar la participación.

Entre los cientos de banderas argentinas y de agrupaciones sociales y sindicales, abundaron los carteles con la leyenda «Basta de odio».

Vista de la movilización en plaza de mayo en repudio al atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. Foto Emiliano Lasalvia

«Esta movilización demuestra que estamos en desacuerdo con lo que está ocurriendo, que tienen que parar con el odio y los ataques», dijo Mónica Sucoti, una psicopedagoga y docente de 71 años aferrada a una bandera argentina, a France 24.

«Nosotros que hemos vivido los golpes de Estado en Argentina no podemos tolerarlo. Es un acto en contra de la democracia, es eso lo que está en peligro por el odio contra los que pensamos diferente», añadió.

El ejecutivo mantiene contactos con todos los sectores para tratar de poner freno al discurso de odio y violencia que envenena la vida política argentina, en medio de un clima de polarización extrema. Un discurso al que muchos manifestantes culpan de lo ocurrido.

A pesar de la condena unánime, en la oposición argentina se han alzado voces acusando al Gobierno de utilizar el ataque para movilizar a sus militantes. Los mensajes de repudio han llegado de toda Latinoamérica.

«Sería un error poner la atención sobre el atentado, que es la cumbre de un proceso. No es una elevación sobre una llanura, sino un pico altísimo al que se ha llegado después de mucho tiempo de aceptación y conformismo en torno a los discursos de odio», plantea el profesor, crítico cultural y ensayista Alejandro Kaufman.

Su hipótesis es compartida por muchos intelectuales y políticos en el día después. Siquiera ahora estos discursos se apaciguaron: un canal de televisión dio este viernes la palabra a un amigo de Fernando Sabag Montiel, quien llegó a afirmar que «lamentablemente no ensayó antes» de dispararle a la vicepresidenta.

Para el psicoanalista Jorge Alemán, «los discursos de odio van a continuar porque el capitalismo en su fase actual, de neoliberalismo, necesita promoverlo».

«No tiene un principio institucional de legitimación como el capitalismo industrial. No puede ser liberal en sentido clásico. Necesita sostenerse en una captura de las subjetividades en la que es muy importante que aparezcan muchos seres que no cuenten con historias políticas, herencias simbólicas y legados de ningún tipo. El odio forma parte constitutiva del ser humano, uno hace esfuerzos para sublimarlo. Pero el neoliberalismo sabe cómo destruir el aparato simbólico que lo encauza».

Lula y Bolsonaro refuerzan su seguridad en Brasil tras lo sucedido

Las estremecedoras imágenes del atentado contra la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, han causado un enorme impacto en Brasil, no solo por ser el país natal del agresor.

Inmerso en la campaña más tensa de las últimas décadas, queda un mes para la disputada elección y este jueves, de nuevo, una discusión sobre los comicios acabó en un peisodio grave de violencia Tras el atentado frustrado de Buenos Aires, las campañas de los dos favoritos a vencer los comicios, Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro, han decidido revisar los protocolos de seguridad para protegerlos, informa la agencia Reuters.

El clima político está tan polarizado que la integridad física de Lula y de Bolsonaro ya era una preocupación de sus campañas y de las fuerzas de seguridad brasileñas antes del ataque contra la vicepresidenta argentina, que resultó ilesa. Ahora, el intento de asesinato la ha elevado la inquietud bastantes grados más, según El País.

Rafael Gonzales
Escrito por

Rafael Gonzales

Columnista en Pata Amarilla.

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