8 de diciembre de 1931, un Haya de la Torre, líder aprista, se pronuncia desde su fortín en Trujillo tras el ascenso de Sánchez Cerro al poder. Un discurso, según sus palabras, dirigido a los acobardados o los remisos; y además previendo días muy duros para el partido. En él pronuncia su célebre y famosa frase: “Somos el partido del pueblo y la causa del pueblo vencerá”.
Palabras que, si lo llevamos a un trasfondo social y político, se necesita de una sociedad para hacer legítimos a sus gobernantes. El pueblo da su voto, pero así también lo retira de una manera tan rápida como vino, si empeora sus condiciones de vida o el bienestar social en su conjunto.
El Perú tiene nuevo presidente, quien debe trabajar al día siguiente de su proclamación como nuevo inquilino de la casa de Pizarro, y en muchos sectores por cierto, ya que hay cifras desalentadoras hace un buen tiempo atrás.
¿Cuál es la situación actual del Perú? Con una serie de datos estadísticos preocupantes, paso a detallar donde debe focalizar esfuerzos inmediatamente el presidente:
Pobreza: 30.1% de la población (INEI), donde la línea de pobreza, cuya canasta básica de consumo de alimentos y no alimentos, es de S/ 360 mensuales por habitante; mientras que para una familia promedio (4 miembros) S/ 1,440 mensuales. En el área rural con 45.7% de la población total; mientras que la urbana 26.0%. Hay suficiente evidencia de que los programas de transferencias monetarias son unas de las principales políticas públicas que ayuda a reducir dicho mal social.
Economía: -11.1% creció la economía peruana (BCRP) respecto al 2019, con proyecciones de crecimiento para el 2021 de 10.7%. Claramente, un efecto rebote. La idea es que ese rebote no se ralentice con mala praxis de política económica. Presidente, es vital que este ritmo no se detenga ya que con cada punto porcentual se pierde aproximadamente 150 mil puestos de trabajo. ¿Desea generar riqueza y reducir la desigualdad reinante en el Perú? Pues ese es el camino: Trabajo, trabajo y más trabajo. Aliente inversiones privadas y de confianza para que más empresarios apuesten por el Perú, grandes generadores de trabajo.
Trabajo: -1.7% en el trimestre móvil enero-febrero-marzo 2021 respecto al mismo período del 2020 (MTPE). Y si se compara con el 2019, este cae a 3.5%. El área más afectada por la pandemia es la urbana, cayendo 3.3%; mientras que el área rural con un crecimiento de 3.6%. Observe y analice: menos centralización y más descentralización. La clave es la infraestructura (vial, energética, saneamiento, telecom, etc.), tan paralizada lamentablemente por la corrupción originada en los últimos años.
Salud: -0.1% de crecimiento anual entre 2016 – 2019 en la construcción de hospitales antes de la pandemia (MINSA, ESSALUD). ¿¡Cómo no nos iba a sorprender tantas muertes a causa de la COVID 19 si no construíamos más hospitales!? Se prioriza la construcción de centros odontológicos (7.3%), centros de salud (3.6%) y puestos de salud (2.9%); más no la construcción de institutos de salud, generadores de investigación, desarrollo y tecnología; cuyo crecimiento es 0.00%. Para no creerlo.
Educación: -0.03% de crecimiento anual de matriculados a nivel escolar en el sector público entre el 2009 al 2019 (MINEDU). Mientras que 2.0% para el sector privado. Existe evidencia también que la proliferación de colegios privados no es la solución para mejorar el nivel de calidad educativa, estando aún por debajo de lo ofrecido por los colegios estatales. Una tarea pendiente es generar mejoras en el nivel de enseñanza a distancia (infraestructura de conexión a internet, así como el mejoramiento de programas establecidos de educación por grado de enseñanza educativa) y prever un retorno a clases lo más pronto posible, con un 30% del alumnado y rotativo por horarios. La educación y la salud son vitales para el futuro de una sociedad.
Sr. Presidente, la tarea que enfrenta no es fácil. Deje de lado las ideologías tan dañinas para una sociedad que desea salir adelante. Solo un ejemplo. Si observa el billete del dólar singapuriense, esta muestra a un profesor con sus alumnos y abajo escrito “educación”. América Latina tiene en sus billetes a próceres de la independencia. Mucho que cambiar.