0,00 S/

No hay productos en el carrito.

21.1 C
Lima
lunes, abril 15, 2024

La “República Independiente de Espinar”

La campaña e incidencia para la creación política de la Provincia de Espinar en 1917, fue un golpe maestro en la política de Héctor Tejada y los herederos de la generación de combatientes de la guerra del sur; sustentada en la necesidad del desarrollo económico y el fortalecimiento de un mercado potencial con los vecinos departamentos de Arequipa y Puno; el espíritu de cuerpo del altiplano distinta a la parte baja de la Provincia de Canas; así como una nueva redistribución de poder entre los distritos de la zona, por cuya razón encumbraron a Yawri como la nueva capital.

 

También se anticiparon estratégicamente, a las voces que recorrían en las familias acerca de una inminente insurrección comunera.

 

Fue también un descabezamiento cultural a la Provincia de Canas. La creación de Espinar rompió la paridad complementaria y milenaria del Hanan y el Urin del legendario K’iti Wamani; como en los tiempos de la colonia y la decapitación de Atawallpa y Túpac Amaru I. Para los hacendados y militares de Espinar era mejor salvar la cabeza y la propiedad, que ser parte de un cuerpo en conflicto irresuelto y presto a estallar. Don dinero fue más poderoso que la identidad de la Nación K’ana.

 

Las anécdotas del brindis y la bohemia en Q’aqawasi otros lo llaman Chama Qaqa declarando la “Independencia de la República de Espinar” entre los notables de Yawri y Pichigua con el Juez de Canas Leónidas Lecaros y el Congresista por Canas Héctor Tejada, era una leyenda que empezó a cuajar en la realidad; sus firmantes fueron, por el Distrito de Yawri: Francisco de Paula Álvarez, Gregorio Álvarez Valer, Alberto Meza Álvarez, Adrián Álvarez Aguilar, Francisco Argües Álvarez, Constantino Mesa Inca, Leónidas Salcedo Cárdenas, Esteban Meza Arenas.

 

Por el Distrito de Coporaque: Teófilo Zinanyuca Kana, Víctor Andía Sisa, Hipólito Nuñoncca Inca, Andrés Zinanyuca Vargas, Aníbal Valer Huillca, Francisco Arenas Valer, Nilo Lazarte Andía. Por el Distrito de Pichigua: José Ángel Flores Jara, Cipriano Bustamante Flores, Erasmo Flores Yampi, Aniceto Gonzales Mesa, Cirilo Gonzales Flores, Roberto Mesa Flores. Por el Distrito de Ocoruro: Víctor Lovón Canchi, Mariano León Torres, Enrique Lovón Torres, Víctor Lovón Tacar.

 

Por el Distrito de Condoroma: Manuel Ccahuana Kana, José Nieto Valdivia, Pedro Herencia Toledo. Por el futuro Distrito de Pallpata: Héctor Tejada Pacheco, Tomas Villagra Florez, Eulogio Mendoza Pastor, Gervasio Mercado Leyva, Gervasio Lecaros de la Flor, Darío Crispín Zapata Bustamante, Ignacio Mercado Salas, Aristo Bedoya Mercado, Segundino Chuctaya Ccahuana, Mariano García Luna, Marcos Leiva Nieto, Pascual Carrasco Flores, Melchor Chullunquia Chuchullo, Jacinto Oblitas Flores

El surgimiento de la Provincia de Espinar y como capital la ciudad de Yawri, era una tendencia irreversible, trabajada intensa y planificadamente desde muchos años atrás desde la Municipalidad Distrital de Yawri; la configuración urbanística de la nueva ciudad capital, con calles, puentes, barrios, reflejaba la identidad miliciana y la Guerra con Chile en los nombres bautizados como: Tacna, Alfonso Ugarte, Arica, San Martín, Tarapacá, Leoncio Prado, José Olaya, Bolívar, Capitán Centeno, Mariscal Castilla, entre otros; reflejan la alta influencia en la municipalidad y en las decisiones urbanas por parte de la generación heredera de la guerra.

 

Tanto era así, que parte de la atmósfera de Yawri, era tener a diario y desde la madrugada a un centinela en el torreón de la iglesia o en una de las colinas, un excombatiente atrapado en la sicosis de la guerra pasada; frente a cada polvareda que percibía, tocaba la campana y gritaba la alerta, acerca de la inminente invasión chilena a la Provincia de Yawri; el pueblo lo quería y respetaba, seguían el juego de una operación militar, hasta su despedida final del comandante, que una tarde macabra resbaló y cayó desde el alto de una de las torres; traumatismo y heridas del que nunca más pudo restablecerse y partió a la eternidad, con el pensamiento de la patria defendida con honor y sacrificio.

 

Los principales centros educativos, fueron regentados por licenciados y familiares cercanos a ellos en el espíritu militar de dichos tiempos; como los casos de la Escuela Municipal de Varones 28 de julio, que ahora lleva por nombre IE Sagrado Corazón de Jesús, la Escuela Municipal de Niñas posteriormente llamado IE Almirante Miguel Grau, en la misma línea del pensamiento militar fueron creados muchos años después la IE Pedro Ruiz Gallo y el IE Ladislao Espinar; reflejando los espíritus aurorales del surgimiento de la Provincia de Espinar. Un 17 de noviembre de 1917, el Presidente de la República Don José Pardo y Barrera promulga la Ley N° 2542, con la creación política de la Provincia de Espinar. El 22 de febrero de 1918, se anuncia y establece oficialmente la nueva Provincia de Espinar, cuya lectura lo hace el Secretario de la Prefectura Víctor Raúl Haya de la Torre, coincidentemente el día de sus cumpleaños.

 

Varios de los militares llamados los Vencedores de Tarapacá, ejercieron los cargos más importantes, entre ellos Francisco de Paula Álvarez, el Primer Alcalde de la Provincia a cuya iniciativa junto a sus compañeros de armas, fue designado y reconocido con el nombre de la Provincia de Espinar, en homenaje a su comandante caído en la Batalla de San Francisco, al que juramentaron en su lecho de muerte, rendir homenaje y la cumplieron en su terruño.

 

Fue la generación de la guerra, que manejo y fundamentó el desarrollo y modernización de los pueblos en Espinar, con mano de hierro para las obras públicas y la construcción de las carreteras, puentes, plazas y locales; devotos y santos a la hora de la misa en la Iglesia Mayor de Santa Ana, mejorada por ellos, pero brutales en el trato en sus haciendas y estancias con sus comuneros, factores que desencadenaran posteriormente nuevas llamas insurreccionales.

 

Los milicianos fueron recreados en las celebraciones de todas las actividades oficiales y privadas, vistiendo sus uniformes con charreteras y medallas, polainas y espuelas de plata para montar sus finos caballos; tradición recogida en la Fiesta de Reyes del mes de enero, en el que una tropa de militares, participaban en los desfiles y competencias de distancia a caballo con otra tropa de civiles y comerciantes, escenificación que concluía con la reunión y el baile central en la Plaza Mayor del pueblos de Yawri.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Columnistas de Hoy

Seguidores

2,913FansMe gusta
510SeguidoresSeguir
5,258SeguidoresSeguir
450suscriptoresSuscribirte

Suscríbete a nuestro boletín

Bienvenido(a)👋 Un placer conocerte. Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Puedes desuscribirte en cualquier momento.