Nuestro país tiene retos ambientales muy importantes, entre ellos por supuesto la lucha contra el cambio climático, y en esa ruta implementar lo dispuesto en el DS Nº 003-2022-MINAM[1] que declara de interés nacional la emergencia climática, y lograr el cumplimiento que las emisiones de gases de efecto invernadero alcancen un nivel máximo de 179,0 MtCO 2[2] en el año 2030. Son algunas de las razones de la transición energética a las energías renovables que necesitamos. El plan o ruta debe sustentarse en reflexiones y debates, más aún de cara a la COP 27 próxima a realizarse en noviembre 2022, foro donde el Perú informará de sus avances.
En esa dirección, desde el sector privado, con la participación de instituciones públicas como el MINEM, MINAM, MTPE y MEF, se ha elaborado una propuesta técnica denominada “Hoja de Ruta para la Transición Energética para un Perú Sin Emisiones 2030-2050”[3], presentada los primeros días de abril, y cuyo objetivo es la reflexión colectiva sobre cómo transitar a la descarbonización sostenible del modelo energético peruano, referencial hacia el carbono neutral.
A partir de la Hoja de Ruta señalada, me enfocaré en los aspectos relacionados al empleo, con cuatro temas que considero deben desarrollarse de modo concurrente al estudio presentado.
1.- El DS Nº 003-2022-MINAM señala en su artículo 2.4.2 que promueve que el MEF y el MINAM y autoridades sectoriales competentes en el cambio climático coordinen y evalúen programas presupuestales existentes[4] que fortalezcan mecanismos, que identifiquen, evalúen y ejecuten medidas relacionadas al cumplimiento de lo establecido en los artículos 7 y 8 de la Ley N° 30754, Ley Marco sobre Cambio Climático, y el artículo 25 de su Reglamento, referidos a las competencias que poseen las autoridades sectoriales, regionales y locales. Este llamado a revisar programas presupuestales intractúa con los enunciados de los programas presupuestales del MTPE que mencionan la promoción del empleo verde en los artículos de los programas presupuestales de capacitación para inserción laboral, promoción del emprendimiento y certificación de competencias laborales, por lo que recursos presupuestales del sector empleo podrían perfectamente revisarse en sus modelos operacionales para articularlos con los retos que señala la hoja de ruta bajo comentario.
2.- Por otro lado, el estudio señala que esta transformación viene con impactos en el trabajo, porque habría perfiles ocupacionales que ya no serían demandados, obligando a esos trabajadores a reconducirse a nuevos puestos de trabajo. Ante la pérdida de estos y la creación de otros, tendría un rol importante el seguro por desempleo, incorporado en la nueva Política Nacional del Empleo Decente[5] aprobada el año 2021. Según los cálculos de la Hoja de Ruta[6] el número de empleos que se perderían son aproximadamente de 300 000, ligados principalmente al petróleo, combustibles fósiles, minería de zinc, plomo y otros usos del carbón, aunque esos efectos se compensarían con la creación de nuevos empleos en aproximadamente 900 000, en los sectores de construcción, minería de cobre, renovables, manufactura de insumos eléctricos, entre otros, en un proceso gradual que incluiría a todos los que se integren en la nueva cadena de valor. Ante esta perspectiva, en el tiempo en que no se tenga un empleo operaría inmediatamente el seguro por desempleo, si el trabajador ha cumplido los requisitos, como el que antes tuvo un empleo decente. Sin embargo, en un país con altas tasas de informalidad, también se ha pensado en aquellos que no tienen un trabajo decente: en ese caso, las opciones son las políticas activas de empleo que acoge en una ruta nueva de empleabilidad, recibiendo los servicios gratuitos del Centro de Empleo.
3.- La modelación que realiza la Hoja de Ruta en dirección a la creación de una industria limpia, lleva al concepto empleo verde que es necesario entender y extender. Para ello, el punto de partida es el documento publicado el año 2021 por el MTPE y la OIT, llamado Informe Sobre la Conceptualización de Empleos Verdes en Perú[7], que lo define como “empleos formales que se generan gracias a actividades económicas cuya finalidad es preservar o mejorar el ambiente y los recursos naturales” (INECC 2016 )”. Este concepto se delimita mejor con una cita de Julio Gamero, quien señalaba cinco criterios del concepto operativo de empleo verde: a) Contrato con el empleador; b) Salario mínimo (remuneración mínima vital); c) Afiliado a un sistema de salud; d) Afiliado a un sistema de pensiones; y e) Jornada laboral que no excede las 48 horas semanales. Entonces, la Hoja de Ruta tiene el referente claramente definido: no habrá empleo verde donde no hay trabajo digno y menos informal.
4.- Finalmente la Hoja de Ruta nos refiere a una economía circular, que en el Perú se abre paso en un proceso lento. Para lograr que el empleo avance a una economía circular, la capacitación y desarrollo de competencias laborales son necesarios, lo que lleva al trabajo con el sector Educación al nivel de los CETPRO, institutos y universidades, abriendo nuevos cursos y especialidades que demandarán a técnicos y profesionales que puedan brindar estos conocimientos. El reto siguiente es concluir normativamente el trabajo técnico realizado por Chile, Colombia, México y Perú, miembros de la Alianza del Pacifico- AP- que este año definieron las equivalencias y validez de los cuatro sistemas de certificación de competencias laborales de los países de la AP, coordinando políticas que contribuyen a la homologación y reconocimiento del certificado de competencia laboral, ayudando a la migración laboral. Esta podría ser una palanca que impulse con más rapidez la ubicación del personal técnico en nuestro país, que luego de haber sido evaluado, en el Perú o en los países de la AP, certifiquen sus competencias laborales y obtengan un trabajo formal en la industria de la generación de energías renovables.
Los procesos de cambio que nos presenta la Hoja de Ruta demandan ser implementados bajo un diálogo social como centro de consensos para la transformación, evitando trabajos informales o pérdida de empleo, en procura de una transformación justa con protección de los derechos de los trabajadores y un empresariado responsable y competitivo internacionalmente.
[1] https://www.gob.pe/institucion/minam/normas-legales/2715982-003-2022-minam
[2] https://www4.unfccc.int/sites/ndcstaging/PublishedDocuments/Peru%20First/Reporte%20de%20Actualizacio%CC%81n%20de%20las%20NDC%20del%20Peru%CC%81.pdf
[3] https://www.enel.pe/es/sostenibilidad/transicion-energetica-peru-2050.html
[4] https://www.mef.gob.pe/es/?option=com_content&language=es-ES&Itemid=101530&lang=es-ES&view=article&id=5337
[5] https://www.gob.pe/institucion/mtpe/noticias/500143-el-mtpe-publica-la-politica-nacional-del-empleo-decente
[6] Análisis Deloitte, en base a Organización Internacional del Trabajo – “El empleo en un futuro de cero emisiones netas en América Latina y el Caribe”, OECD “Investing in Climate, Investing in Growth” y “Just E-volution 2030̋ Study; Enel, Enel Foundation, The European House – Ambrosetti, 2019
[7]https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—americas/—ro-lima/documents/publication/wcms_792822.pdf.