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viernes, febrero 3, 2023

REFORMISMO

Mientras diversos actores políticos discuten sobre la convocatoria a una asamblea constituyente o el adelanto de elecciones, el Congreso avanza en decisiones que merecen preocupación por parte de la ciudadanía.

No niego que la Constitución Política requiere cambios. Ningún texto constitucional es intocable; de hecho, la Constitución de 1993 ha tenido múltiples modificaciones, desde la reforma al capítulo de la descentralización el año 2002 hasta las más recientes introducidas por el actual Congreso, pasando por las aprobadas en el referéndum del 2018.

Lo que me genera dudas es la viabilidad política de medidas radicales en el actual contexto. Si bien los estudios de opinión pública revelan que la mayoría estaría a favor de un eventual adelanto de elecciones presidenciales y parlamentarias, hay quienes sostienen que elecciones adelantadas o asamblea constituyente con las reglas políticas vigentes reproducirían la crisis que atravesamos; por tanto, insisten en que un primer paso ha de ser la reforma política.

Mis dudas se sustentan principalmente en dos razones. La primera es que la reforma política tendría que ser aprobada por el actual Congreso que en su mayoría ha mostrado –más bien- una voluntad contrareformista, por lo que resultaría estéril esperar cambios proactivos en las reglas de juego en el plazo inmediato.

La segunda razón tiene que ver con el cóctel generado por la suma del descrédito de los partidos y la volatilidad del electorado peruano. Dos ejemplos para ilustrar esto: tras el cierre del Congreso el 2019, uno de los partidos ganadores en las elecciones extraordinarias del 2020 fue el FREPAP, al que nadie “vio venir” y el mismo que un año después –en las elecciones del 2021- perdió su inscripción al no superar la valla del 5% de votos. De otro lado, el Partido Morado que tuvo destacado desempeño parlamentario y asumió el gobierno transitorio entre noviembre del 2020 y julio del 2021, logró sólo tres congresistas para el periodo 2021 – 2026.

Tanto la derecha, como el centro y la izquierda se ven afectados por la desconfianza ciudadana y esa sensación subyacente expresada en la frase “que se vayan todos”.

En ese contexto, me atrevo a proponer que destinemos nuestros esfuerzos sociales y políticos en torno a las siguientes seis medidas: Uno, recuperar la reforma universitaria para garantizar calidad en la enseñanza y la producción científica.

Dos, si bien es necesario avanzar con la reforma política, considero urgente defender lo conseguido hasta ahora y evitar que se vuelva a postergar las primarias abiertas, que se modifiquen las reglas cuando un proceso electoral está en marcha o que se flexibilice la rendición de cuentas del financiamiento político.

Tres, retomar el impulso a la reforma del sistema de justicia y a la lucha contra la corrupción. No deberíamos ponernos de perfil frente al hecho de que no haya sido posible hasta ahora instalar las nuevas autoridades nacionales de control en el Poder Judicial y el Ministerio Público ni ante la elección del Tribunal Constitucional. Tampoco podemos ignorar que siguen pendientes los juicios a ex magistrados, políticos y empresarios investigados por casos tan graves como “los cuellos blancos”, “el club de la construcción” o “lavajato”.

Cuatro, es clave también sumar esfuerzos para defender el enfoque de género en el currículo educativo y en las políticas públicas.

Cinco, afirmar el servicio civil y la meritocracia como criterio esencial para acceder a cargos públicos en los tres poderes del Estado y los tres niveles de gobierno.

Seis, lograr la adhesión del Estado Peruano al Acuerdo de Escazú para “la protección del derecho de cada persona, de las generaciones presentes y futuras, a vivir en un medio ambiente sano y al desarrollo sostenible[1].

La política es el arte de lo posible o el arte de hacer posible lo deseable; cualquiera sea la expresión que más le motive, lo cierto es que una buena dosis de realismo es siempre indispensable para hacer política, más aún en contextos de fragilidad como el nuestro.

[1] https://www.cepal.org/es/organos-subsidiarios/regional-agreement-access-information-public-participation-and-justice/texto-acuerdo-regional

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