Todos los actos de corrupción y tropelías del Gobierno de Castillo, como el proyecto de ley para sancionar con prisión a los que filtren información de una investigación reservada, son ampliamente ventilados en los medios prensa que, mañana, tarde y noche amplifican cada hecho, pero al mismo tiempo silencian o minimizan las barbaridades de la dictadura congresal y las bravatas de María del Carmen Alva.
Al cargamontón de normas y leyes con nombre propio, contrarreformas, blindajes a corruptos y captura de instituciones, se suma cambios express en la constitución para sacar la bicameralidad con reelección, eliminar el control de constitucionalidad y mucho más, ahora el Congreso quiere cambiar de nombre al ministerio de la Mujer por el de ministerio de la Familia, arremetida reaccionaria y misógina de invisibilizar a la mujer propiciada por Perú Libre y la extrema derecha que revela el pensamiento medieval de la dictadura congresal.
Pero el desmadre sigue escalando, a raíz de la retención de periodistas por ronderos en la comunidad de La Palma, distrito de Chadín, provincia de Chota, que los obligaron bajo coacción a leer un comunicado (cuya autoría también debe investigarse), el despistado premier Torres -que siempre se va de boca- quiso justificar diciendo “ya quisiéramos que las FF.AA. y PNP brinden la misma seguridad que los ronderos”, esta absurda comparación originó una reacción política inmediata del CC.CC. de las FF.AA.
En Comunicado deliberante emitido por el C.C.FF.AA. rechazan las expresiones del premier y se declaran instituciones tutelares del país, de inmediato el premier Torres ofrece disculpas y también las llamas tutelares. Es la segunda vez que desde las FF.AA. se emiten comunicados deliberantes, pero en éste, ponen especial énfasis en considerarse “instituciones tutelares del Estado”, ¿de dónde sacan que son tutelares? concepto anacrónico de la época de golpes militares, la constitución no reconoce instituciones tutelares ni deliberantes.
Con todo este desmadre con un Gobierno a la deriva y un Congreso desenfrenado, ya no se entiende como desde las izquierdas, la centro derecha y la derecha liberal siguen mirando de costado sin proponer una salida conjunta a la crisis para que se vayan todos, Gobierno y Congreso, presionando por nuevas elecciones generales.
Las izquierdas entre desorientadas y acomodaticias le siguen pidiendo al corrupto de Castillo que cumpla sus promesas, que no hay que hacerle el juego a la ultraderecha golpista, que no se sabe que viene después, que Castillo se quede y cierre el Congreso etc. y hasta proponen un plan anticrisis, tal vez con la ilusión de que los llamen para un cargo.
Los llamados partidos de centro derecha viven un drama aparte, sus congresistas se dividen entre ser damas de compañía de la extrema derecha y sacarle una prebenda al Gobierno, no quieren elecciones generales, pero podrían aceptar sacar a Castillo (Dina Boluarte ya está en camino si la CIDH no interrumpe la fiesta) a cambio de quedarse mediante modificaciones constitucionales express.
La derecha liberal que dice defender derechos civiles y democráticos vive secuestrada por el mercantilismo corrupto, en todos estos años han estado más cerca del estatus quo que de las reformas liberales, se mimetizan con el conservadurismo de la extrema derecha que defiende sus privilegios cuan gamonales del siglo XIX que dividen al Perú entre “blancos y indios” como balbucea la presidenta de la dictadura congresal.
El llamado a nuevas elecciones generales para que se vayan todos lanzado por personalidades de diversas procedencias democráticas no ha sido recogida por estas vertientes políticas, sin embargo, la fuerza de esta propuesta ha calado en más del 80% de la población que ven en el adelanto de elecciones una forma de enfrentar la crisis que se agrava cada día más.
Qué se vayan todos es una trampa, dicen los adversarios de la propuesta, ¿quién viene después? se preguntan, porque siempre llega alguien, agregan; primero hay que encontrar el reemplazo, musitan. Se olvidan que la política es el arte de lo posible y en el juego de posibilidades se debe luchar por abrir la cancha para encontrar una salida a la crisis.
Los adversarios a “que se vayan todos” aseguran que, como la crisis es sistémica y no solo política o de representatividad, no tiene sentido sin previa reforma política, pero al mismo tiempo señalan que es difícil alcanzar consensos para la reforma y que es peligroso romper los tiempos de mandato electoral. En resumen, no hagas nada, porque puede venir más de lo mismo.
También se oponen muchos de los que se ilusionaron y apoyaron sin condiciones al Castillo amigo del MOVADEF y del fujimorismo, que aceptaron las bravatas de Cerrón o no rompieron cuando eran evidentes los signos de corrupción de los pájaros fruteros instalados en el pasaje Sarratea, ninguna autocrítica, ningún mea culpa, ningún nos equivocamos.
El “que se vayan todos”, es una salida disruptiva frente al desmadre que vivimos, con un Gobierno en caída libre y un fascismo al acecho desde el Congreso, se debe recurrir al método heurístico prueba-error, la democracia en el Perú vive en crisis, los candidatos ganan elecciones con un programa y aplican otro, éste no es la excepción, la derecha mercantilista pasó de promover golpes de estado a domesticar a los gobernantes de turno, esa es la historia.
La apuesta del gobierno corrupto de Castillo -más solo que nunca- para quedarse hasta que la pita se rompa es, proteger a sus potenciales delatores Silva y Pacheco y seguir repartiendo prebendas. La extrema derecha está enfrascada en ganar la presidencia de la mesa directiva del Congreso porque con ella buscan reemplazar a Castillo, capturar el gobierno y convocar solo elecciones presidenciales.
Frente a la inacción y confusión de las corrientes sociales, liberales, de centro derecha y de izquierdas que siguen desojando margaritas, quizás sea el momento, de que se autoconvoquen todos las sectores y personalidades que plantean nuevas elecciones generales y propongan un plan de acción para poner fin al inmovilismo, de lo contrario, ¿a dónde vamos?