Apenas informaron que Antauro Humala sería excarcelado se paralizaron las imprentas, la noticia corrió en las redacciones y cambiaron el formato de Castillo y Yenifer, por el de Antauro, luego soltaron todo tipo de teorías sobre la “ilegal” excarcelación.
La crisis política que vivimos desde el año 2016 y que tiene como principal protagonista al Congreso, dominado primero por el fujimorismo y hoy por una alianza de extrema derecha, se ha agravado con el mediocre y corrupto Gobierno de Castillo que tiene al país a la deriva, los dos poderes del Estado están en un empate destructor y no quieren irse.
Sin embargo, la libertad de Antauro Humala por redención de pena (7 x 1 por educación o trabajo) viene a incendiar la pradera aún más, Antauro Humala es un populista y fascista que maneja un discurso nacionalista incendiario, ideológicamente está más cerca de la extrema derecha al igual que Cerrón.
Con Antauro Humala libre, algunos abogados de la teoría del fraude y de la «creatividad”, ha encontrado la cuadratura del círculo para decirnos que la libertad es ilegal, ergo, es una maniobra del gobierno. Resulta que, entre otros argumentos, han encontrado que no le corresponde redención de pena porque una norma del año 2019 debe aplicarse retroactivamente v le piden a la fiscal Benavides que investigue al INPE.
La extrema derecha acusa al Gobierno de estar detrás de la libertad de Antauro Humala para que agite a las masas contra el Congreso, aunque apenas unos días antes el premier Torres fue al Congreso y jugaron a las escondidas; Castillo por su parte cree que puede beneficiarse de la distracción que provoca Antauro suelto.
Lo cierto es que Antauro, que debió cumplir su condena en un sanatorio mental, no encaja en ningún esquema derecha-izquierda, la derecha lo ubica a la izquierda para matar dos pájaros de un solo tiro, pero el exmilitar que es un primo ideológico de la extrema derecha, con su bravuconada y prepotencia está más cerca del almirante Montoya que de Castillo, profesa un nacionalismo trasnochado, conservador y fascistón.
Antauro es un fenómeno mediático que se alimenta de portadas y titulares, su fuerza radica en la exposición que tiene en los medios y explota la desilusión de la población rural con Fujimori, Toledo, Ollanta y ahora con Castillo. Antauro es
ególatra e inestable, tiene intuición política, se quiere mucho como para ir detrás de alguien, tiene sueños presidenciales y juego propio, es pragmático y fácilmente puede atacar a Castillo condenando la corrupción.
Fue la intuición política de Antauro la que dio vida a Ollanta, que con su revista etnocacerista y sus reservistas recorrió el país durante años levantando la figura del hermano que vivía cómodamente como agregado militar, Antauro fue
organizador del proyecto político familiar ideado por su padre, don Isaac Humala, que hizo ingresar a sus hijos al Ejército porque entendía que allí radicaba el poder.
Fue el padre el que empujó a sus hijos, Ollanta (comandante en actividad) y Antauro (mayor en retiro). al extraño levantamiento de Locumba cuando el régimen de Fujimori se caía de maduro y Montesinos fugaba en un velero con rumbo desconocido.
Ese levantamiento con sabor a distracción sacó del anonimato a los hermanos Humala que se convirtieron en actores políticos.
El llamado andahuaylazo consistió en tomar una comisaría por sorpresa creyendo que se produciría un levantamiento popular para sacar a Toledo, además de irracional fue una verdadera locura, el exmilitar que tiene un sancochado ideológico llamado etnocacerismo, se creyó iluminado y quiso reeditar la vieja costumbre militar del siglo XIX de dar un cuartelazo y derrocar un presidente, lo único que logró fue asesinar a 4 policías y terminar en la cárcel.
Antauro Humala apenas salió del penal de Ancón ha lanzado un corto discurso político, repetido por TV, que no se arrepiente de nada, que combatirá por igual a la derecha y la izquierda y que se trasladará a Andahuaylas a iniciar su carrera política.
Antauro Humala le ha hecho guiños al que se vayan todos, pero es solo astucia, no le conviene un adelanto de elecciones como lo pide la población porque no podría postular, su excarcelación por redención de pena no anula su sentencia que vence el 2024 que le impide postular a cualquier cargo.
Tendremos a un Antauro (consumidor habitual) confrontacional y demagógico buscando apoyo social, pero útil al Congreso y al Gobierno que no quieren irse.
Pero si la extrema derecha consigue revertir la excarcelación moviendo sus fichas judiciales, tendremos ya no al Antauro sobredimensionado fácil de derrotar, sino, victimizándose.